Los precios europeos del gas natural licuado superaron US$22 por millón de unidades térmicas británicas el 25 de agosto, su nivel más alto desde enero de 2023. El movimiento refleja el temor creciente a que Europa llegue al invierno con inventarios insuficientes.
El riesgo central para la oferta es la disrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz, que normalmente mueve cerca de una quinta parte del GNL mundial. Sólo ocho buques cargados salieron por esa vía en julio, frente a un ritmo habitual de unos tres por día.
Las amenazas iraníes de sancionar o incautar barcos deterioraron todavía más la confianza de navieras y operadores. Qatar es el mayor proveedor de GNL expuesto a la ruta, por lo que las restricciones reducen rápidamente el volumen disponible para Europa y Asia.
Europa empezó la temporada de recarga con reservas agotadas tras fuertes retiros invernales. Los depósitos de la Unión Europea estaban por debajo de 63% a fines de agosto, frente a una norma estacional cercana a 80%, con menos margen antes de que aumente la calefacción.
La reposición también se desaceleró. Las inyecciones de agosto promediaron unos 3 teravatios-hora diarios, frente a 3,6 TWh un año antes, porque los altos precios al contado y la demanda de refrigeración redujeron el atractivo de comprar gas para almacenarlo.
La escasez es global, no sólo europea. El índice Platts JKM para cargamentos entregados en el noreste asiático llegó a US$24,08 por MMBtu, obligando a las empresas europeas a competir con compradores asiáticos por envíos flexibles desde Estados Unidos y otros productores.
Alemania está especialmente expuesta, con depósitos llenos apenas a cerca de 50%. Las normas nacionales exigen acción del gobierno si las compañías privadas incumplen las metas obligatorias, por lo que el ritmo de compras puede convertirse también en un asunto político.
Analistas advierten que Europa podría necesitar precios mucho mayores para desplazar suficiente demanda asiática, incluso más de €100 por megavatio-hora en un escenario severo. Es una previsión, no un resultado asegurado, pero el bajo almacenamiento deja al mercado expuesto a nuevos saltos.