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El cobre a US$6,16 eleva 79% la ganancia de Grupo México pese a la menor producción

La ganancia llegó a US$2.200 millones y los ingresos a US$5.710 millones: el cobre subió 30,5%, compensó 3,7% menos producción y financió nuevos proyectos.

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Grupo México informó una ganancia neta de US$2.200 millones en el segundo trimestre, casi 79% superior a la del año anterior y muy por encima de los US$1.660 millones esperados. Los ingresos aumentaron 35%, a US$5.710 millones, levemente sobre el consenso de US$5.650 millones, porque los precios aportaron más que los volúmenes.

El cobre fue el motor central. El precio realizado subió 30,5% interanual, a US$6,16 por libra, mientras las ventas de minería crecieron 41,3%. Ese movimiento compensó con amplitud una caída de 3,7% en la producción trimestral, a 257.537 toneladas.

La merma provino de una menor producción en Perú y en Asarco, Estados Unidos, parcialmente compensada por las operaciones mexicanas. El contraste importa: el trimestre mejoró la generación de caja, pero no demostró por sí solo una expansión de la capacidad minera del grupo.

Grupo México mantuvo su guía anual en 1,034 millones de toneladas. Cumplirla exige una ejecución más fuerte durante el segundo semestre, sobre todo en los activos que explicaron la baja trimestral. También deja las ganancias expuestas a la continuidad de un precio que se convirtió en el principal sostén de los márgenes.

La compañía dirige capital al proyecto cuprífero Tía María, en Perú. Recaudó US$1.250 millones mediante un bono senior no garantizado a diez años para financiar el desarrollo. El proyecto estaba completado en 42% al cierre del trimestre y apunta a iniciar operaciones en el segundo semestre de 2026.

Los planes se extienden al transporte. Grupo México estudia comprar una participación en un activo ferroviario brasileño y espera el resultado de una licitación argentina de cargas. Solo consideraría la oportunidad argentina si obtiene control total de la infraestructura y la operación, condición que excluye un papel minoritario o fragmentado.

La estrategia refleja la combinación de minería, transporte e infraestructura del grupo controlado por Germán Larrea. La caja del cobre puede financiar proyectos y adquisiciones, pero crea riesgos correlacionados: demoras de construcción, incumplimientos de producción y una baja del metal reducirían simultáneamente el colchón financiero.

Los próximos controles son concretos: llevar Tía María desde 42% hasta la puesta en marcha, producir lo necesario para llegar a 1,034 millones de toneladas y decidir si los trenes de Brasil y Argentina cumplen la exigencia de control. Hasta entonces, el aumento de 79% es principalmente un resultado de precios que financia una expansión más amplia.