Las refinerías asiáticas se encaminaban a enviar entre 1,8 millones y 2 millones de toneladas métricas de diésel a África en agosto, equivalentes a 13,4–14,9 millones de barriles. El volumen estimado marca al menos un máximo de cuatro años y medio y muestra el ajuste de rutas ante la menor oferta de Medio Oriente.
Las exportaciones de diésel de Medio Oriente a África cayeron a unas 600.000–800.000 toneladas, el nivel más bajo en casi nueve años. Los riesgos en Bab el-Mandeb y el estrecho de Ormuz limitaron la navegación, mientras una menor actividad de instalaciones sauditas redujo los cargamentos disponibles.
El cambio es relevante porque cerca de la mitad de las importaciones africanas de diésel provinieron de Medio Oriente el año pasado y Arabia Saudita aportó alrededor de 40% de ese volumen regional. Reemplazar esos barriles obligó a extender las compras hacia India y otros centros refinadores asiáticos.
La refinería de Jazan ilustra la interrupción. Sus envíos a África bajaron a cero en agosto desde 163.000 toneladas en julio después de ataques y una menor actividad. Las cifras corresponden a cargamentos mensuales rastreados y pueden revisarse cuando se confirmen viajes y destinos.
La estructura de precios hizo viable la ruta más larga. El diferencial este-oeste del diésel a primer mes se amplió a menos US$135 por tonelada desde menos US$100 en julio, aumentando el descuento que alentó a trasladar cargamentos asiáticos hacia Occidente pese al mayor flete y tiempo.
La oferta asiática también mejoró con la recuperación de las refinerías y la reanudación de exportaciones chinas. Los márgenes del diésel promediaron US$66 por barril en agosto, frente a US$61 en julio, incentivando a maximizar la producción y ofrecer más volumen inmediato.
La mayor disponibilidad comenzó a moderar la estrechez regional. La prima de contado de referencia en Singapur bajó a unos US$4 por barril, mínimo de un mes, aunque la demanda africana sostuvo los flujos. Márgenes altos y una prima menor pueden coexistir si aumentan producción y oferta comercializable.
Los barriles asiáticos pueden seguir siendo importantes mientras persistan los riesgos del mar Rojo y el Golfo, pero agosto no establece un patrón permanente. Reinicios de refinerías, fletes, seguridad y diferenciales pueden redirigir nuevamente los cargamentos: es una respuesta a la disrupción actual, no un realineamiento fijo.