Las acciones estadounidenses avanzaron el 27 de agosto porque los sólidos resultados trimestrales de grandes tecnológicas se convirtieron en un repunte de los índices. El S&P 500 subió 0,7% a 7.730,99 puntos, el Dow Jones sumó 105,56 puntos, o 0,2%, hasta 53.569,44, y el Nasdaq ganó 1,6% hasta 26.541,35.
Nvidia aportó el mayor impulso. Sus acciones saltaron 8,7% después de que ganancias e ingresos superaran las expectativas y la previsión de facturación también quedara por encima del consenso, reforzando la expectativa de una demanda firme de chips para sistemas de inteligencia artificial.
Salesforce escaló 22,6%, su mejor rueda en seis años, tras superar la previsión de beneficios y elevar su proyección anual de ingresos. También amplió una alianza para conectar Claude, de Anthropic, con su plataforma, alentando la lectura de que la IA puede sostener la demanda de software y no sólo alterar a los operadores establecidos.
El avance general ocultó una amplitud débil: cayó la mayoría de las empresas del S&P 500. La divergencia importa porque muestra que los índices dependieron de pocos ganadores de gran capitalización y que el panorama corporativo fue menos expansivo de lo que sugerían los totales.
HP perdió 2,9% pese a superar las estimaciones de ganancias e ingresos. Preocuparon las ventas de computadoras personales y el efecto del mayor costo de memorias y otros insumos sobre los márgenes. Best Buy cedió 4,4% aun con cifras mejores de lo esperado por la inflación y la presión sobre los consumidores.
Las tiendas de descuento también se separaron. Dollar General subió 2,5% por un beneficio mayor al previsto, mientras Dollar Tree cayó 3,9% pese a superar ampliamente las ganancias porque el punto medio de su previsión para una métrica relevante de ingresos quedó debajo de las expectativas.
El mercado de bonos no ofreció una señal paralela de alivio. El rendimiento del Tesoro a diez años aumentó a 4,67% desde 4,66% luego de que las solicitudes de desempleo indicaran pocos despidos. Los inversores esperaban el discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en Jackson Hole.
La energía y los mercados externos agregaron tensiones cruzadas. El Brent subió 1,8% a US$88,52 por la incertidumbre sobre la guerra con Irán y los petroleros del Golfo; Seúl y Shanghái ganaron 1,5% y 1,1%, mientras París perdió 1,7%. Fue un rebote tecnológico por resultados, no un rally mundial uniforme.