Kazajistán profundiza la cooperación con la Organización Mundial de Aduanas mientras desarrolla un modelo de frontera inteligente para fortalecer su posición entre los mercados asiáticos y europeos. El presidente Kassym-Jomart Tokayev, el primer ministro Olzhas Bektenov y el secretario general Ian Saunders abordaron la agenda en reuniones separadas en Astaná el 8 de septiembre.
El núcleo operativo es KEDEN, un sistema aduanero unificado que integra declaraciones, procedimientos de tránsito y controles fronterizos. Se desarrolla junto con Smart Cargo, plataforma que busca reunir servicios de transporte, permisos electrónicos y seguimiento de cargas en un solo entorno digital, en lugar de mantener sistemas administrativos separados.
Los datos oficiales muestran que 14,6 millones de toneladas de carga en tránsito cruzaron Kazajistán durante los primeros siete meses de 2026. Unas 350.000 toneladas y 24.000 vehículos circularon por la Ruta Internacional Transcaspiana, o Corredor Medio, una base mensurable que no demuestra que la reforma digital ya haya alcanzado todo su efecto.
Farkhad Kassenov, de A+ Analytics, estima que la documentación sincronizada y una ventanilla digital única podrían aumentar la velocidad de las cargas alrededor de 30% y reducir los costos logísticos. La cifra es una evaluación experta del potencial, no una mejora de 30% ya observada en toda la red nacional.
Los avances administrativos no eliminan las restricciones físicas. Las distintas trochas ferroviarias obligan a transferir cargas entre China, Kazajistán y Europa, mientras las tormentas y el hielo estacional limitan la navegación por el Caspio. El país amplía los puertos de Aktau y Kuryk y negocia conectividad ferroviaria con Azerbaiyán, Turquía y China.
El Corredor Medio ganó relevancia mientras el comercio entre China y Europa busca alternativas a las rutas septentrionales por Rusia, y Kazajistán también explora el eje Norte-Sur. Astaná pretende que la red sostenga no solo peajes de tránsito, sino fabricación, procesamiento y exportación de bienes industriales y minerales críticos de mayor valor.
La política aduanera abre además una discusión distributiva dentro de la Unión Económica Euroasiática. Con la fórmula actual, Kazajistán recibe 6,955% de los aranceles externos y Rusia 85,065%; el analista Aidar Kurmashev sostiene que los flujos posteriores a 2022 justifican recalcularla y aclara que las pérdidas discutidas excluyen el IVA a la importación.
El resultado económico dependerá de que interoperabilidad digital, inversión física y coordinación vecinal avancen juntas. KEDEN y Smart Cargo pueden acelerar y dar previsibilidad a los trámites, pero por sí solas no amplían puertos, armonizan ferrocarriles ni resuelven el reparto de ingresos de la unión regional.