China criticó con dureza la investigación de la Unión Europea sobre la oferta de €2.200 millones de JD.com por la minorista alemana de electrónica Ceconomy, y calificó la revisión como extralimitación jurisdiccional y abuso del Reglamento de Subsidios Extranjeros.
El Ministerio de Justicia chino prohibió a organizaciones e individuos cooperar con la investigación europea. La instrucción traslada la disputa más allá de la crítica pública al restringir directamente el flujo de información que los investigadores podrían solicitar a partes bajo jurisdicción china.
La Comisión Europea abrió la investigación en mayo para determinar si apoyo financiero extranjero podría distorsionar la competencia en la adquisición propuesta. La revisión regulatoria no equivale a concluir que JD.com recibió un subsidio injusto o que la operación violó la ley europea.
El proceso podría demorar el cierre mientras la Comisión avanza hacia el plazo de decisión del 2 de octubre. Los resultados posibles dependen de la prueba y el procedimiento, por lo que no deben darse por sentadas la aprobación, las condiciones ni una prohibición.
Ceconomy opera más de 1.000 tiendas de electrónica en Europa bajo las marcas MediaMarkt y Saturn. Esa escala convierte la compra en algo más que un acuerdo corporativo bilateral: pone a prueba los nuevos poderes europeos para examinar subsidios a un comprador chino.
La intervención de Pekín sigue a normas internas destinadas a contrarrestar lo que China considera jurisdicción extraterritorial ilícita. La orden indica que las empresas podrían afrontar exigencias legales incompatibles si una autoridad pide cooperación y otra la prohíbe.
El choque ocurre en medio de tensiones más amplias entre Bruselas y Pekín, incluida la revisión de plataformas chinas de comercio electrónico y los esfuerzos por diversificar cadenas de suministro. Puede elevar la incertidumbre regulatoria para futuras inversiones chinas en Europa.
Algunos analistas interpretan la resistencia china como un intento de debilitar la cohesión de la política comercial europea al presionar a los miembros más expuestos. Es una evaluación analítica, no un objetivo oficial confirmado; los hechos son la investigación, la orden y el plazo pendiente.