El informe de empleo estadounidense de septiembre, previsto para el viernes, es el principal acontecimiento para los mercados de divisas y bonos en la semana que comienza el 28 de septiembre. Los inversores lo usarán para evaluar si la economía puede soportar una segunda suba consecutiva de la Reserva Federal tras el cuarto de punto de septiembre.
Los mercados monetarios asignaban recientemente 64% de probabilidad a otra suba el 28 de octubre. Ese porcentaje es precio de mercado y no un compromiso de política. Las encuestas sólidas de actividad privada y el fuerte empleo de agosto mantienen abierta la opción, mientras el próximo dato de inflación llegará recién el 14 de octubre.
El panorama laboral se desplegará durante la semana: vacantes de agosto el martes, empleo privado de septiembre el miércoles y pedidos semanales de subsidio el jueves. La inflación de gastos de consumo personal de agosto, medida preferida por la Fed, también se publica el miércoles junto con la estimación final del PIB del segundo trimestre.
Canadá difundirá el PIB de julio después de que las ventas minoristas cayeran ese mes 1,1%, más de lo esperado. El mercado descuenta más de cuatro subas del Banco de Canadá durante el próximo año, especialmente si la energía sigue cara, pero esa trayectoria depende de los próximos datos de actividad e inflación.
La inflación de la eurozona comienza con España el martes, sigue con Francia, Italia y Alemania el miércoles y culmina con el dato regional el viernes. Los inversores buscan efectos de segunda ronda de la energía; los mercados asignan hasta cuatro subas adicionales de un cuarto de punto del Banco Central Europeo en un año.
En Reino Unido, el PIB revisado del segundo trimestre, los datos manufactureros y las señales políticas previas al presupuesto del 28 de octubre influirán sobre una posible suba del Banco de Inglaterra en noviembre. La inquietud fiscal podría presionar los rendimientos soberanos antes de cualquier decisión monetaria.
La encuesta Tankan de Japón y el resumen de opiniones del Banco de Japón siguen a su suba de septiembre a 1,25%. Los rendimientos públicos alcanzaron máximos de varios años y la renovada debilidad del yen reactivó la conversación sobre intervención, dando especial peso a la comunicación oficial.
Los índices de gestores de compras de China, la esperada cuarta suba de Australia en 2026 y los datos de comercio e inflación de Corea del Sur completan un calendario global intenso. El riesgo común es que energía y demanda sostengan la inflación, pero cada probabilidad y previsión sigue condicionada.