Paramount alcanzó un acuerdo con California y otros 11 estados de Estados Unidos que buscaban bloquear su propuesta de fusión con Warner Bros Discovery por US$81.000 millones. El pacto elimina la demanda estatal como obstáculo, pero no convierte retrospectivamente una operación propuesta en una ya consumada.
El Departamento de Justicia estadounidense había aprobado la combinación en junio, mientras la coalición estatal demandó en julio. Su planteo sostenía que unir dos de los cinco estudios tradicionales que quedan en Hollywood podía debilitar la competencia, reducir películas en cines y plataformas, y elevar precios al consumidor.
Paramount aceptó el compromiso exigible de gastar cada año al menos US$300 millones adicionales en producción nacional frente a la base de 2025. Durante los cinco años, eso implica como mínimo US$1.500 millones extra en Estados Unidos, con la producción y el empleo de Los Ángeles en el centro de la justificación.
La compañía combinada deberá estrenar en cines al menos 30 películas anuales durante los primeros dos años y 32 por año en los tres siguientes. Las consecuencias financieras y el control independiente convierten esas metas en algo más que previsiones voluntarias, aunque la producción efectiva deberá medirse después del cierre.
El acuerdo también exige un Consejo de Independencia Editorial destinado a respaldar un trabajo objetivo y basado en hechos en CBS News y CNN. El mecanismo responde a la preocupación por el control común de dos grandes redacciones, pero su eficacia dependerá de los nombramientos, sus facultades y la aplicación práctica.
Paramount no deberá desprenderse de canales de cable como CBS, MTV, Nickelodeon y Showtime. Un supervisor elegido conjuntamente controlará el cumplimiento y los estados podrán volver a los tribunales si la empresa incumple los términos exigibles.
El fiscal general de California, Rob Bonta, subrayó que la solución no equivalía a respaldar una mayor consolidación. El director ejecutivo de Paramount, David Ellison, presentó en cambio la combinación como favorable para la competencia, los consumidores y los trabajadores, reflejando las evaluaciones opuestas que originaron el litigio.
El pacto despeja un obstáculo jurídico relevante y reduce el riesgo de costos ligados a un cierre posterior al 30 de septiembre. Su importancia es transaccional y operativa: Paramount gana una vía hacia la finalización a cambio de cinco años de obligaciones mensurables sobre producción, distribución y gobierno editorial.