El Banco Nacional Suizo registró una ganancia de CHF25.700 millones, unos USD31.800 millones, en el segundo trimestre después de que el rally global de acciones superara la fuerte pérdida de valor de sus reservas de oro. El resultado revirtió una pérdida de CHF22.000 millones en igual período de 2025 y otra de CHF500 millones en el primer trimestre de 2026.
Las posiciones en moneda extranjera generaron CHF39.900 millones entre abril y junio. La cifra incluye dividendos, intereses y ganancias de valuación sobre la gran cartera internacional de bonos y acciones acumulada durante años de intervención cambiaria. Su escala convierte los movimientos de mercado en un factor dominante del resultado contable.
La exposición accionaria aportó el principal impulso. El índice MSCI World subió 13% en el trimestre, con los mercados de Estados Unidos y Europa favorecidos por la inversión acelerada en inteligencia artificial y una menor preocupación por el conflicto con Irán. La mejora superó la previsión de UBS de CHF19.000 a CHF24.000 millones.
El oro se movió en sentido contrario. El BNS perdió CHF14.100 millones sobre sus 1.040 toneladas después de que el metal cayera 14% en el trimestre. Las expectativas de tasas estadounidenses más altas y un dólar fuerte redujeron la demanda e interrumpieron las ganancias que el oro había aportado en períodos anteriores.
El contraste explica por qué este beneficio no es comparable con la ganancia operativa de un banco comercial. Refleja principalmente cambios de valuación, muchos no realizados, en un balance construido para ejecutar la política monetaria y cambiaria. Un trimestre positivo no implica por sí solo política más flexible ni ingresos recurrentes.
El resultado también exhibe la diversificación y volatilidad de las reservas. Las acciones compensaron al oro, así como el metal había amortiguado antes a otros activos. Pero la misma estructura puede generar pérdidas muy grandes si monedas, acciones y metales preciosos se mueven simultáneamente contra el banco.
Las finanzas públicas suizas observarán el dato porque las distribuciones a la Confederación y los cantones dependen de resultados acumulados y reglas específicas, no de un solo trimestre. La ganancia mejora la posición contable, pero no constituye una transferencia automática mientras las valuaciones puedan revertirse.
Los próximos trimestres probarán si el avance accionario persiste cuando cambien las expectativas de tasas. La conclusión central es la sensibilidad del balance: un rally bursátil de 13% absorbió una caída de 14% del oro, pero el superávit de CHF25.700 millones es una fotografía de mercado y no una tasa estable de ganancias.