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MERA Oil proyecta una refinería de USD 5.000 millones fuera de Ormuz

El consorcio estadounidense-saudí selecciona entre tres ubicaciones del CCG para una refinería de 200.000 barriles diarios con puerto, almacenamiento y exportación fuera del estrecho.

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MERA Oil, consorcio de empresas estadounidenses y saudíes, proyecta una refinería de USD 5.000 millones en el Golfo Pérsico con capacidad para procesar 200.000 barriles diarios. El proyecto sigue en selección de sitio y no está en construcción.

El consorcio incluye a MWG Group de Texas, Patel Family Office y PWS, una compañía vinculada con el grupo saudí AHQ. Preseleccionó tres posibles ubicaciones dentro de los seis miembros del Consejo de Cooperación del Golfo.

La localización es la decisión estratégica central. MERA afirma que el complejo estará fuera del estrecho de Ormuz, reduciendo la dependencia del paso marítimo que concentra exportaciones regionales y enfrenta mayores riesgos de seguridad.

La propuesta excede una planta de procesamiento. Incluye puerto de aguas profundas, almacenamiento de crudo y productos e infraestructura de exportación, lo que permitiría recibir materia prima y despachar combustibles mediante una logística integrada.

En una etapa posterior, los socios podrían añadir procesamiento de combustible sostenible de aviación e instalaciones de gestión de carbono. Son opciones, no capacidad comprometida, y dependerán de decisiones de inversión después del avance de la refinería.

El plan surge en un mercado ajustado de combustibles refinados. La refinería Jazan de Saudi Aramco, de 400.000 barriles diarios, fue cerrada tras un ataque hutí, mientras conflictos en el Golfo, el Mar Rojo y Rusia elevaron con fuerza los márgenes.

Un sitio fuera de Ormuz reduce una exposición de tránsito, pero no elimina riesgos regionales de construcción, seguridad o suministro. El consorcio debe asegurar tierra, permisos, financiamiento, ingeniería, crudo y compradores antes de operar.

El próximo hito es elegir el Estado anfitrión. Esa decisión definirá acceso portuario, regulación, términos fiscales y rutas de suministro. Hasta que se informen financiamiento y decisión final, los USD 5.000 millones describen una ambición, no gasto comprometido.