La Comisión Europea autorizó bajo las reglas de concentraciones de la Unión Europea la adquisición de Electronic Arts por USD 55.000 millones por parte de un grupo inversor que incluye al Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, removiendo un obstáculo regulatorio para una operación descrita como la mayor compra apalancada de la historia.
La transacción sacaría de la bolsa al editor de videojuegos y está respaldada por un consorcio que también incluye a Silver Lake y Affinity Partners, la firma de inversión liderada por Jared Kushner. El acuerdo fue anunciado en septiembre y sigue sujeto al conjunto completo de condiciones de cierre y aprobaciones regulatorias propias de una operación de esta escala.
Bruselas concluyó que la adquisición no plantearía preocupaciones de competencia dentro de la Unión Europea. Esa decisión corresponde al examen estándar de control de concentraciones del bloque, centrado en determinar si una operación puede reducir de manera significativa la competencia en mercados relevantes.
La autorización no pone fin al proceso regulatorio europeo. La operación todavía está siendo examinada bajo el Reglamento de Subsidios Extranjeros de la UE, un marco separado diseñado para evaluar si el apoyo estatal de países no pertenecientes a la Unión puede distorsionar la competencia cuando empresas con respaldo externo compran compañías o compiten por grandes contratos dentro del bloque.
Se espera una decisión bajo esa revisión de subsidios para el 30 de julio. Hasta que ese proceso concluya, la vía de aprobación europea sigue solo parcialmente resuelta, aunque el examen antimonopolio avanzó a favor de los compradores.
La adquisición tiene importancia estratégica más allá del sector de videojuegos. El PIF viene expandiéndose hacia entretenimiento, deportes y gaming como parte del esfuerzo más amplio de Arabia Saudita por diversificar su exposición inversora lejos del petróleo y construir influencia en plataformas globales de consumo.
Para Electronic Arts, la transacción trasladaría la propiedad de uno de los mayores editores de videojuegos del mundo desde los mercados públicos hacia un grupo inversor privado. La cartera de EA incluye grandes franquicias deportivas y de entretenimiento, lo que vuelve relevante la revisión no solo para competidores del gaming, sino también para inversores que siguen el avance del capital soberano sobre activos de tecnología y medios.
El próximo hito regulatorio es la decisión europea sobre subsidios extranjeros. Si esa revisión también despeja la transacción, el acuerdo quedaría más cerca de completarse, aunque las condiciones de cierre y las aprobaciones jurisdiccionales restantes seguirán determinando el calendario final.