Hong Kong Exchanges and Clearing implementó su reforma de listados más amplia desde 2018 y permitirá que todos los solicitantes de una OPI presenten documentación confidencial. El cambio da a las empresas mayor control sobre cuándo se publica información comercial, financiera y de propiedad durante una oferta.
El tratamiento reservado había sido propuesto en marzo y ahora estará disponible universalmente, no solo para una clase limitada de emisores. Puede reducir la exposición reputacional cuando una operación se posterga o retira, aunque los candidatos todavía deberán completar la revisión antes de vender acciones.
HKEX también redujo la capitalización mínima para compañías con derechos de voto ponderados a HK$20.000 millones, unos US$2.600 millones, desde HK$40.000 millones. La estructura es frecuente entre grupos tecnológicos conducidos por sus fundadores que buscan capital sin ceder control proporcional.
La prueba separada de ingresos también bajó. Un candidato podrá calificar con HK$6.000 millones de valor de mercado y HK$600 millones de ingresos en su último ejercicio, frente a requisitos anteriores de HK$10.000 millones y HK$1.000 millones, respectivamente.
Las compañías innovadoras ya cotizadas en el exterior que busquen un listado secundario en Hong Kong recibieron otra reducción: su valor mínimo cae de HK$10.000 millones a HK$6.000 millones. La medida apunta a emisores internacionales que desean acceder a inversores y liquidez asiática.
La bolsa recibió 73 respuestas en la consulta realizada entre marzo y mayo. Algunos participantes solicitaron barreras todavía menores, pero HKEX afirmó que la mayoría apoyó los niveles adoptados, diseñados para acercarse a los umbrales de Shanghái y Shenzhen.
La reforma amplía el universo de compañías elegibles, pero no garantiza nuevas operaciones. Los emisores deben cumplir requisitos de divulgación, revisión y demanda. Su efecto se medirá por cuántas solicitudes confidenciales terminan en ofertas y si las empresas internacionales usan el nuevo umbral secundario.