La senadora estadounidense Elizabeth Warren acusó a grandes empresas de inteligencia artificial de presionar a la administración Trump para limitar el acceso regulatorio a información sobre modelos de IA mediante cambios en el Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá, convirtiendo una negociación comercial en una disputa sobre supervisión tecnológica.
Warren, principal demócrata del Comité Bancario del Senado, sostuvo en una carta al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, que las grandes tecnológicas buscan protecciones más fuertes que les permitan mantener algoritmos y código fuente fuera del escrutinio regulatorio. Su posición es que los reguladores deberían tener un acceso más amplio a información clave de los modelos, incluso fuera del marco estrecho de una investigación gubernamental formal.
El debate actual se centra en cómo deberían tratar las disposiciones de comercio digital del USMCA a los sistemas propietarios de IA. Grupos de la industria se han opuesto a la divulgación forzada de información técnica sensible, advirtiendo que requisitos amplios de acceso podrían exponer secretos comerciales, debilitar la competitividad y complicar el comercio digital transfronterizo.
Warren planteó el tema de otra manera, al señalar que las cláusulas de secreto podrían dejar a los reguladores sin las herramientas necesarias para examinar sistemas de IA de alto riesgo antes de que se produzcan daños. La disputa enfrenta las demandas de propiedad intelectual de las empresas de IA con una exigencia política emergente de transparencia, responsabilidad y supervisión de seguridad pública.
El asunto es significativo para la estrategia corporativa porque los acuerdos comerciales pueden moldear el entorno legal en el que operan las empresas tecnológicas a través de las fronteras. Si el USMCA se actualizara con límites más fuertes a la divulgación, las firmas de IA podrían obtener un escudo más amplio frente a pedidos regulatorios en Estados Unidos, México y Canadá.
Para los gobiernos, la pregunta es si las reglas comerciales diseñadas para proteger software y código fuente pueden coexistir con una supervisión creciente de sistemas automatizados utilizados en contextos económicos, de consumo y públicos sensibles. El resultado podría influir en la forma en que los reguladores soliciten evidencia técnica a desarrolladores de IA en futuras investigaciones, auditorías o revisiones de cumplimiento.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y los grupos de la industria no habían resuelto públicamente la disputa al momento del reporte. El próximo paso dependerá de cómo los negociadores manejen el lenguaje de comercio digital en cualquier actualización del USMCA y de si los legisladores logran convertir la presión política en requisitos vinculantes de supervisión.