La Unión Europea aprobó la adquisición propuesta de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount, otorgando una autorización condicionada a una de las mayores operaciones de medios bajo revisión y eliminando un obstáculo internacional importante para las compañías.
La Comisión Europea, en su rol de autoridad antimonopolio del bloque, concluyó que la combinación todavía dejaría suficiente competencia en áreas como la producción cinematográfica y el streaming. Su principal preocupación se concentró en la distribución de películas en salas, donde el regulador advirtió que un mercado más concentrado podría empeorar las condiciones de alquiler y distribución para los operadores de cines y, en última instancia, para los consumidores.
Para responder a esas preocupaciones, Paramount, controlada por Skydance, se comprometió a terminar su participación en el Espacio Económico Europeo en United International Pictures, la histórica empresa de distribución cinematográfica con Universal. La compañía deberá salir de esa sociedad dentro de los 13 meses posteriores al cierre de la adquisición de Warner y no podrá celebrar nuevos acuerdos con Universal en la región durante 10 años.
La autorización también exige que la distribución actual de las películas de Warner en los países europeos afectados pase al mismo circuito que Paramount utiliza allí. La Comisión indicó que su aprobación depende de esos compromisos y que supervisará su implementación.
Paramount recibió la decisión como un hito significativo hacia el cierre de la transacción. La compañía sostiene que la combinación de Paramount y Warner aumentaría la escala, fortalecería la competencia frente a las grandes tecnológicas y reuniría bajo una misma estructura corporativa activos como HBO Max, los estudios Warner Bros., CNN, CBS, Paramount+ y grandes franquicias cinematográficas.
La operación todavía no está libre para cerrarse. En Estados Unidos, una jueza federal ordenó a las compañías pausar la transacción por al menos dos semanas después de que California y otros 11 estados demandaran para bloquearla, con el argumento de que la fusión podría reducir la competencia y las opciones para los consumidores en Hollywood, la exhibición cinematográfica y los mercados de cable.
Paramount rechazó esas acusaciones y señaló los hallazgos europeos como respaldo a su postura de que la competencia se mantendría. El caso seguirá detenido al menos hasta una audiencia de medida cautelar preliminar prevista para el 3 de agosto.
La transacción ya recibió autorizaciones adicionales en países como Australia, China y Canadá, mientras otras revisiones continúan abiertas, incluida la del Reino Unido. Incluida la deuda, la compra propuesta de Warner por Paramount está valuada en casi 111.000 millones de dólares, según las acciones actualmente en circulación.
El calendario también se volvió un asunto financiero, además de regulatorio. Paramount se comprometió a empezar a pagar a los accionistas de Warner una compensación adicional por demora de unos 7 millones de dólares diarios si la operación no se cierra antes del 30 de septiembre, lo que mantiene la presión sobre las compañías mientras continúan las revisiones y el litigio pendiente.