Las condiciones empresariales de Australia se mantuvieron estables en junio, ya que las presiones sobre los costos se aliviaron tras un acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán, aunque las renovadas hostilidades en el Golfo han vuelto a elevar los precios del petróleo, según una encuesta publicada el martes.
El índice de condiciones empresariales del National Australia Bank se mantuvo en +3 en junio, lo que supone el tercer mes consecutivo en ese nivel[reference:11]. La confianza empresarial también mejoró notablemente, pasando de un pesimista -14 en mayo a -5[reference:12].
La mejora se atribuyó a la evolución positiva en Oriente Medio, donde EE.UU. e Irán firmaron un acuerdo para poner fin a una guerra de varios meses que había desencadenado una crisis energética mundial[reference:13]. La encuesta mostró que el crecimiento de los precios de los productos volvió en junio a su nivel de febrero, mientras que los precios minoristas descendieron por primera vez en siete años[reference:14].
"En un sentido macroeconómico más amplio, los resultados de la encuesta empresarial siguen siendo coherentes con una desaceleración del crecimiento de la actividad en el primer semestre de 2026, pero también muestran que el impacto del conflicto en Oriente Medio ha sido menos grave de lo que se temía, tanto en términos de actividad como de presiones sobre los precios", declaró NAB[reference:15].
Sin embargo, esta semana las tensiones volvieron a estallar en el Golfo. EE.UU. reanudó los ataques militares contra Irán y restableció el bloqueo de la navegación por el estrecho de Ormuz[reference:16]. El precio del Brent subió un 2% hasta los 85 dólares por barril, su nivel más alto desde mediados de junio, después de haber saltado casi un 10% en una noche[reference:17].
El Banco de la Reserva de Australia ha subido los tipos de interés tres veces este año hasta el 4,35% para contrarrestar la crisis energética mundial[reference:18]. En junio mantuvo la política sin cambios, pero advirtió que no se podía descartar un nuevo endurecimiento[reference:19].
El índice de condiciones empresariales se mantiene 4 puntos por debajo de su media a largo plazo y muy por debajo del máximo de 11 puntos registrado en octubre del año pasado[reference:20]. En términos de media móvil trimestral, las condiciones siguen tendiendo a la baja a lo largo de 2026, lo que refuerza la opinión de que el impulso subyacente se ha estado desacelerando[reference:21].
Las perspectivas dependen ahora de si las renovadas tensiones en Oriente Medio se intensifican aún más, lo que podría reavivar las presiones inflacionistas y obligar al RBA a reanudar su ciclo de ajuste.