Brasil y Corea del Sur acordaron crear un grupo de trabajo para acelerar las negociaciones de un acuerdo comercial entre Seúl y Mercosur. Luiz Inácio Lula da Silva y Lee Jae Myung presentaron la decisión en Brasilia, donde Lee calificó el entendimiento como urgente sin anunciar que ya existan condiciones de acceso a mercado acordadas.
Mercosur reúne a Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, por lo que Brasilia no puede cerrar por sí sola un convenio del bloque. Las conversaciones comenzaron en 2018 y se estancaron por la protección de bienes agrícolas y manufacturados. El nuevo grupo deberá resolver sensibilidades sectoriales que los compromisos políticos previos no superaron.
El impulso tiene un contexto estratégico más fuerte. Brasil busca mercados adicionales mientras los nuevos aranceles estadounidenses elevan costos en una relación comercial clave. Un acuerdo coreano no reemplazaría de inmediato la demanda de Estados Unidos, pero diversificaría destinos, proveedores, inversiones y asociaciones industriales.
Mercosur completó recientemente negociaciones con la Unión Europea y con la Asociación Europea de Libre Comercio, integrada por Suiza, Islandia, Liechtenstein y Noruega. Los antecedentes prueban capacidad negociadora, pero también muestran que los anuncios deben transformarse en cronogramas, reglas de origen, salvaguardias y ratificaciones.
Ambos países identificaron dos vías prácticas. Una misión surcoreana viajará a Brasil en agosto para evaluar sanitariamente plantas frigoríficas, paso técnico que puede definir el acceso real de alimentos. Los presidentes acordaron además profundizar la cooperación en minerales críticos, donde importan tanto la seguridad de suministro como el procesamiento industrial.
La reunión continúa una cumbre celebrada cinco meses antes en Seúl. Allí se firmaron diez memorandos y un plan de cuatro años sobre comercio, política industrial, inteligencia artificial, agricultura, salud, biotecnología, pymes, defensa, espacio y seguridad alimentaria. El grupo será evaluado por su capacidad para convertir esa agenda amplia en disposiciones negociables.
Corea del Sur es el mayor socio comercial de Brasil en Sudamérica, mientras Brasil promueve sus reservas de tierras raras y níquel ante inversores industriales coreanos. La complementariedad puede conectar extracción, procesamiento local, manufactura avanzada y tecnología, aunque la distribución de inversiones y valor agregado será central para el respaldo interno.
Los próximos hitos son la integración y mandato del grupo, la inspección sanitaria de agosto, el consenso de los cuatro gobiernos del Mercosur y la presentación de propuestas concretas. Hasta que se definan aranceles, exclusiones y reglas de implementación, la iniciativa seguirá siendo una reapertura de conversaciones y no un acuerdo concluido.