Las barreras comerciales fuerzan un ajuste estructural en la economía canadiense
Los nuevos aranceles redirigen producción y comercio, dan a algunos exportadores canadienses una ventaja relativa en Estados Unidos y elevan costos e incertidumbre.
Los nuevos aranceles redirigen producción y comercio, dan a algunos exportadores canadienses una ventaja relativa en Estados Unidos y elevan costos e incertidumbre.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva activó el mecanismo brasileño de reciprocidad económica y pidió consultas con Washington, pero el paso procedimental no impone por sí mismo contraaranceles.
El primer ministro Mark Carney afirma que Canadá sigue negociando con Estados Unidos pese al intercambio cada vez más hostil con Donald Trump. Los aranceles vigentes ya alcanzan acero, aluminio y automóviles canadienses, mientras la amenaza de un 50% sobre más bienes tiene fecha del 19 de agosto pero todavía no está en vigor.
Nuevos aranceles de 10% y 12,5% a 60 socios por trabajo forzoso reemplazan una tasa temporal y abren un giro hacia la Sección 301 y las investigaciones de seguridad nacional.
Un importador de especias y un vendedor de relojes sostienen que los aranceles de 10% y 12,5% aplicados bajo la Sección 301 son demasiado amplios y carecen de hallazgos específicos por país.
México afirma que la carga arancelaria efectiva no cambiará porque los bienes que cumplen el T-MEC siguen exentos y los nuevos derechos reemplazan a los de la Sección 122 sobre la misma porción exportada.
Brasil pidió consultas formales ante la OMC por un arancel estadounidense de 25% y otro de hasta 12,5%, primer paso de una disputa que puede llegar a un panel.
EE.UU. impondrá aranceles del 25% a las importaciones brasileñas a partir del 22 de julio, tras una investigación de un año sobre prácticas comerciales desleales. La orden exime café, carne de res, naranjas y partes aeroespaciales. El presidente Lula calificó la medida de injustificable y prometió represalias, mientras el secretario Rubio acusó a Brasil de negociar de mala fe.
Estados Unidos impondrá un arancel del 25% a más de 4.000 productos brasileños a partir de la próxima semana, según fuentes, y además abrirá una investigación separada por trabajo forzoso que podría añadir un gravamen adicional del 12,5%. Las negociaciones fracasaron y Brasil evalúa medidas de represalia mientras busca diálogo con la administración Trump.