Las bolsas del Golfo terminaron el jueves con resultados mixtos mientras los inversores ponderaban el petróleo más firme frente a la incertidumbre sobre las gestiones de paz entre Estados Unidos e Irán y la continuidad del conflicto regional. El crudo no alcanzó para generar una sesión uniforme.
El Brent cotizaba a US$94,60 por barril a las 12:32 GMT, con un alza de 3,1%. Tanto Brent como West Texas Intermediate alcanzaron sus niveles más altos desde el 24 de julio y sumaron una quinta rueda consecutiva de ganancias, apoyando economías ligadas a hidrocarburos.
El índice de Arabia Saudita subió 0,3%, con avances en todos los sectores. Saudi Arabian Mining ganó 2% y National Shipping Company of Saudi Arabia trepó 3,2%, reflejando la participación de materiales y transporte en la mejora general.
Abu Dabi avanzó 0,7% con mayoría de sectores en positivo. International Holding Company subió 1,9% y Aldar Properties 0,4%. Dubái cerró apenas a la baja: materiales, finanzas e inmuebles no compensaron otras pérdidas; Salik cayó 1,1% y Dubai Islamic Bank ganó 0,9%.
Qatar retrocedió 0,9% en su cuarta sesión negativa consecutiva y cerró en 9.683 puntos, su nivel más bajo en más de dos años. Qatar Islamic Bank perdió 1,9% e Industries Qatar 1,4%, dejando a ese mercado como el más débil entre los principales del Golfo.
El riesgo geopolítico siguió siendo central. Washington advirtió sobre consecuencias económicas para países que apoyen a Irán, mientras el tráfico por el estrecho de Ormuz permaneció sin cambios frente al día anterior, señal de que la alteración del corredor energético no cedió de manera material.
Emiratos Árabes Unidos también había suspendido el comercio y las transacciones financieras con Irán. Abu Dabi afirmó que dos misiles lanzados desde territorio iraní cayeron al mar; Teherán rechazó la acusación, por lo que las versiones contrapuestas no deben darse por resueltas.
Fuera del Golfo, el EGX30 de Egipto ganó 0,4% y cortó tres bajas. E-Finance avanzó 1,3% y Commercial International Bank 0,7% tras recibir aprobación preliminar del banco central para crear Yomo Digital Bank con US$300 millones, un catalizador doméstico separado del petróleo.