Las acciones australianas alcanzaron un nuevo récord de cierre, aunque la sesión fue menos uniforme de lo que sugirió el titular. El ASX 200 ganó 82 puntos, o 0,90%, hasta 9.227,80 y superó su máximo anterior de febrero de 9.202,90. El All Ordinaries avanzó 93,50 puntos, o 1,00%, hasta 9.405,40.
Las grandes mineras aportaron buena parte del impulso del índice. BHP subió 3,34% a AUD 62,54, Rio Tinto avanzó 2,29% a AUD 176,34 y Fortescue ganó 0,61% a AUD 18,19. Su elevado peso permitió que una sesión fuerte en materiales levantara el indicador aun cuando cayeron otros sectores importantes.
Las productoras de oro reforzaron el avance mientras aumentaba el precio del metal. Northern Star Resources ganó 5,76% hasta AUD 21,49 y Evolution Mining sumó 6,28% hasta AUD 12,52. El récord quedó así ligado tanto a las commodities como a la demanda accionaria local, con parte del alza expuesta a una reversión de los metales.
Las señales internacionales también apoyaron el apetito por riesgo. El S&P 500 y el Dow Jones habían cerrado en máximos ante expectativas de que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán permitieran normalizar la navegación por el estrecho de Ormuz. El Brent cotizó alrededor de USD 76–78 por barril, aunque la posibilidad de un acuerdo no equivalía a un arreglo concluido.
La baja del petróleo hizo caer cerca de 2% al sector energético australiano, mientras también retrocedieron los cuatro grandes bancos. Commonwealth Bank perdió 1,38%, National Australia Bank y Westpac bajaron 0,75% cada uno, y ANZ cedió 0,42%. Con solo seis sectores en alza, el récord reflejó el peso de determinados componentes y no una participación amplia.
Tecnología de la información fue el sector más fuerte, con una suba de 3,93% que agregó un segundo motor además de la minería. Noticias propias generaron otros grandes movimientos: Neuren Pharmaceuticals saltó 16,28% tras crecer 30% interanual las ventas trimestrales de su tratamiento para el síndrome de Rett, e IperionX rebotó 8,95% después de una venta previa.
El mercado también dejó perdedores claros. Endeavour Group cayó 1,44% luego de que su ganancia neta subyacente preliminar bajara de AUD 426 millones a AUD 363 millones. El dólar australiano retrocedió a 70,45 centavos estadounidenses, señal de que el récord bursátil no coincidió con una fortaleza generalizada de los activos locales.
Los inversores deberán comprobar ahora si los resultados de materiales, el oro y la tecnología selectiva pueden ampliar el movimiento. La menor concentración australiana en líderes globales de inteligencia artificial puede ofrecer diversificación, pero la sesión también mostró la dependencia del índice respecto de mineras y grandes financieras. Un récord por sí solo no garantiza amplitud duradera.