La negociación de los principales derivados sobre monedas latinoamericanas de CME Group alcanzó nuevos máximos en el primer semestre de 2026. Los futuros y opciones vinculados al peso mexicano y al real brasileño generaron un volumen nocional diario promedio conjunto récord de USD 2.940 millones, mientras ambos complejos también registraron máximos de interés abierto.
Los futuros de peso mexicano aportaron USD 2.200 millones diarios, 38% más que en el mismo período de 2025. Los futuros de real brasileño sumaron un récord de USD 740 millones, con un crecimiento interanual de 18%. Con la precisión publicada, ambas cifras concilian aproximadamente con el total divulgado y muestran que el peso sigue siendo el mayor de los dos contratos latinoamericanos principales de CME.
El interés abierto avanzó en la misma dirección, aunque mide otra dimensión del uso del mercado. Las posiciones pendientes en futuros de peso mexicano superaron USD 6.200 millones y las de real brasileño excedieron USD 2.600 millones. El aumento simultáneo del volumen y de las posiciones indica que el récord no se limitó a algunas jornadas de actividad excepcional.
Las opciones sobre el real brasileño también tuvieron su mejor primer semestre, pero CME no publicó un volumen absoluto ni una tasa de crecimiento para ese producto. La omisión importa al comparar su profundidad con las cifras mucho mayores de futuros: la empresa confirmó un récord, pero no entregó datos suficientes para medir su aporte a los USD 2.940 millones.
La actividad se amplió más allá de los futuros y opciones negociados en bolsa. Los contratos a plazo no entregables latinoamericanos relanzados recientemente en EBS Market alcanzaron su mayor volumen diario conjunto desde 2023 para el real, los pesos chileno y colombiano y el sol peruano. CME tampoco difundió el monto absoluto de los NDF, por lo que la escala de la recuperación sigue sin conocerse.
CME atribuye el crecimiento al uso de contratos centralizados por parte de instituciones junto con su actividad cambiaria extrabursátil. Paul Houston, responsable global de productos FX, señaló menores costos operativos, procesos diarios más simples e instrumentos transparentes para gestionar riesgo. Los datos prueban un mayor uso, pero no revelan si la demanda provino principalmente de cobertura, especulación u otra estrategia.
Bernardo Gattass, responsable de negociación de volatilidad de Itaú Unibanco, destacó el acceso simultáneo a liquidez global y local sin exigir un acuerdo ISDA bilateral separado con cada contraparte. Para los administradores internacionales, esa estructura puede reducir la fragmentación jurídica y operativa de obtener precios en distintos mercados cambiarios latinoamericanos.
La próxima prueba será determinar si el ritmo del primer semestre se sostiene durante el resto de 2026 y se extiende más allá del peso y el real. Un interés abierto persistente mostraría que los usuarios mantienen exposiciones, mientras la publicación de volúmenes NDF permitiría medir si Chile, Colombia y Perú se vuelven partes relevantes de la franquicia regional de CME.