El petróleo cayó casi US$2 por barril el 4 de noviembre en una sesión volátil, al recalibrarse el riesgo inmediato de escalada en la guerra con Irán. Brent perdió US$1,92, o 1,85%, a US$101,68 a las 13:10 GMT; WTI bajó US$1,75, o 1,82%, a US$94,34. Ambos habían cotizado US$1 arriba.
La reversión siguió al triunfo demócrata en las dos cámaras. El mercado interpretó el resultado y la declaración de que no había planes inmediatos de atacar Irán como menor probabilidad de escalada. Es una inferencia, no un acuerdo de paz, y el Ejecutivo conserva amplias facultades.
La diplomacia sigue incompleta. Qatar intensificó la mediación, pero un alto funcionario iraní dijo que las partes permanecen lejos de acordar. Mojtaba Khamenei sostuvo que la hostilidad estadounidense continuará. Se redujo la prima inmediata, no el riesgo largo.
Los flujos físicos dan otra señal. Las exportaciones del Golfo de crudo, condensado y productos sin GLP promediaron 17,1 millones de barriles diarios en octubre, contra 18,9 millones en septiembre y cerca de tres cuartos del nivel previo a la guerra.
Los productos refinados se recuperan menos. Más crudo puede normalizar costos de refinería, pero gasolina, diésel y combustible aéreo siguen restringiendo precios. El alivio depende de operación, embarques, inventarios y distribución, no solo de crudo.
Un cálculo privado mostró que los inventarios estadounidenses cayeron 5,27 millones de barriles, frente a una suba esperada de 880.000. Gasolina aumentó 1,43 millones y destilados bajaron 1,19 millones. Era un dato preliminar antes del informe oficial.
Los contratos habían cerrado en mínimos de casi cuatro semanas mientras también se observaba Ucrania. Con Brent sobre US$100, cada titular modifica inflación, transporte y tasas, manteniendo volatilidad aunque el cierre diario sea menor.
Una baja durable exige alto el fuego creíble, recuperación sostenida de crudo y productos, refinerías confiables e inventarios cómodos. Las cotizaciones son una fotografía temporal: muestran menor peso asignado a un ataque inmediato, no desaparición del riesgo.