La desarrolladora china de inteligencia artificial DeepSeek habría retomado su segunda ronda de financiación, con la búsqueda de casi USD 8.000 millones a una valuación aproximada de USD 74.000 millones. Las conversaciones siguen en curso, los términos podrían cambiar y la empresa no confirmó públicamente la operación. Las cifras describen, por tanto, una ronda propuesta y no capital ya suscripto o transferido.
La financiación potencial sigue a la primera ronda externa de DeepSeek, completada hacia fines de mayo por unos USD 7.000 millones a una valuación de USD 52.000 millones. Conversaciones preliminares conocidas a mediados de julio habían situado una posible segunda ronda cerca de USD 71.000 millones de valuación previa. La nueva referencia elevaría tanto el monto buscado como la valuación y concentraría dos financiaciones privadas excepcionales en pocos meses.
DeepSeek pausó el segundo proceso a fines de julio después de que comentarios virales sobre la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China fueran atribuidos al fundador Liang Wenfeng. La presunta transcripción no fue verificada y las partes de la supuesta reunión no fueron identificadas. Por eso, las afirmaciones de que Liang habría hablado de dependencia de chips Nvidia y de la brecha china frente a Estados Unidos no constituyen una guía empresarial autenticada ni una explicación confirmada de la pausa.
La reanudación sigue al lanzamiento del modelo V4 Flash de DeepSeek, que atrajo atención por su relación entre costo computacional y rendimiento. Ese posicionamiento recuerda el ascenso de la empresa en enero de 2025, cuando un modelo anterior cuestionó cuánto hardware avanzado era necesario para competir con los principales sistemas estadounidenses. La prueba financiera es si los inversores valorarán esa reputación técnica como ventaja comercial duradera.
Las necesidades de capital son cada vez menos compatibles con la imagen de un desarrollador de bajo costo. DeepSeek fue vinculada con planes para construir su propio centro de datos y adquirir más procesadores, dos usos que pueden consumir miles de millones antes de generar capacidad. El acceso a chips avanzados también está expuesto a controles estadounidenses y concentración de oferta; el tamaño de la ronda refleja tanto riesgo de infraestructura como expansión de software.
La base anualizada de ingresos fue estimada en julio entre USD 400 millones y USD 500 millones, impulsada principalmente por acceso en la nube a los modelos mediante interfaces de programación. El ingreso anualizado extrapola un ritmo reciente y no equivale a facturación auditada durante doce meses. Aun en el extremo superior, una valuación de USD 74.000 millones incorpora expectativas de rápido crecimiento, márgenes fuertes y demanda sostenida de inferencia paga.
Un balance mayor podría financiar cómputo independiente, desarrollo de modelos y competencia por personal técnico, además de preparar una eventual salida a bolsa. También aumentaría la presión de ejecución: la construcción puede demorarse, los chips escasear, los precios de API caer y los rivales replicar las mejoras de costo y desempeño. Ni la valuación, ni el objetivo de capital, ni la ambición bursátil garantizan un cierre o determinan los derechos finales de los inversores.
La próxima evidencia será un grupo inversor confirmado, términos firmados, valuación definitiva y una asignación de los recursos entre chips, instalaciones y operaciones. También habrá que distinguir popularidad del modelo de uso pago recurrente, e ingresos anualizados de ventas reconocidas. Hasta que surjan esos datos, la ronda reanudada muestra la intensidad de capital y la ambición negociadora de DeepSeek, pero no la conclusión de una financiación por USD 8.000 millones.